Oxigenoterapia hiperbárica

La medicina hiperbárica, también conocida como Oxigenoterapia hiperbárica (OHB) es el uso médico del oxígeno puro al 100% en una cámara presurizada, llamada Cámara Hiperbárica, a presiones de 1.4 ATA (atmósferas absolutas) o superiores

Para que se trate de verdadera Oxigenoterapia Hiperbárica debe cumplir los siguientes requisitos:

  • Presiones de tratamiento iguales o superiores a 1.4 ATA (atmósferas absolutas)
  • Respiración por parte del paciente de oxígeno medicinal 100%
  • Tratamiento prescrito por un médico especialista (el oxígeno es un medicamento)

Cualquier otro tipo de terapia que no se realice cumpliendo lo especificado por la UHMS (Undersea and Hyperbaric Medical Society), principal referente Mundial en medicina hiperbárica, no se considera medicina hiperbárica.

La oxigenoterapia hiperbárica es un tratamiento de uso habitual para la enfermedad por descompresión, un riesgo del buceo. Otras afecciones tratadas con la oxigenoterapia hiperbárica son infecciones graves, burbujas de aire en los vasos sanguíneos, heridas que no curan por causa de la diabetes o lesiones por radiación.

La sangre lleva este oxígeno a todo el cuerpo, fijado en la hemoglobina de los glóbulos rojos, y además, por el efecto de la presión, disuelta en el plasma sanguíneo. Esto ayuda a combatir las bacterias y a estimular la liberación de sustancias llamadas «factores de crecimiento» y «células madre», que favorecen la cicatrización.

En una cámara de oxigenoterapia hiperbárica, la presión se eleva hasta tres veces más que la presión de aire atmosférico. En estas condiciones, los pulmones pueden recibir más oxígeno de lo que sería posible respirando oxígeno puro a una presión normal, siendo la cantidad de oxígeno que llega hasta las células hasta 23 veces mayor.

Por qué se utiliza?

Los tejidos del cuerpo necesitan una provisión adecuada de oxígeno para funcionar. Cuando un tejido se lesiona, necesita incluso más oxígeno para sobrevivir. La oxigenoterapia hiperbárica aumenta la cantidad de oxígeno que la sangre puede transportar. Un aumento del oxígeno sanguíneo restaura transitoriamente los niveles normales de gases en la sangre y la función tisular, para promover la cicatrización y combatir las infecciones.

La oxigenoterapia hiperbárica se utiliza para tratar diversas enfermedades. Los médicos, clínicas y hospitales e instituciones médicas la utilizan de diferentes maneras. Tu médico te podría prescribir un tratamiento de oxigenoterapia hiperbárica si padeces uno de los siguientes trastornos:

  • Anemia grave
  • Absceso cerebral
  • Burbujas de aire en los vasos sanguíneos (embolia gaseosa arterial)
  • Quemaduras de 2º grado en más del 20% del cuerpo
  • Enfermedad por descompresión
  • Intoxicación aguda por monóxido de carbono
  • Lesión opresiva
  • Sordera súbita
  • Gangrena gaseosa
  • Infección cutánea u ósea que produce muerte tisular
  • Heridas que no se curan, por ejemplo úlceras del pie diabético
  • Lesiones por radiación
  • Injerto de piel o colgajos de piel con riesgo de muerte tisular
  • Pérdida de la visión, súbita e indolora

Otras indicaciones

Además de las recomendadas, hay otras muchas indicaciones para las que se están realizando estudios clínicos en diversos países. Para algunas de ellas no se ha demostrado todavía su utilidad, pero hay otras muchas para las que estudios recientes han demostrado resultados prometedores.