Sordera súbita

La sordera súbita es la pérdida brusca de la audición, que tiene lugar en un período máximo de 72 horas y suele afectar por lo general a un solo oído. Se trata de una emergencia médica que requiere diagnóstico y tratamiento inmediatos, ya que de no ser así, perjudica el resultado final del tratamiento.

Al no sentir dolor, el paciente suele esperar una recuperación espontánea y tiende a posponer la consulta médica, pero el retraso en el diagnóstico y en el tratamiento pueden causar una sordera permanente.

Algunas de las causas que pueden provocar sordera súbita son: enfermedades autoinmunes, infecciones, traumatismos, fármacos, enfermedades neurológicas, trastornos del oído interno, tumores o problemas circulatorios. Sólo se encuentra la causa de sordera súbita en un 15 a 25% de los casos, en el resto nunca se llega a descubrir.

Su fisiopatología no está bien estudiada por ser de origen desconocido, pero se piensa que en ella se da un cuadro de isquemia, edema y reacción inflamatoria.

Es más frecuente en adultos entre los 40 y los 60 años, aunque puede presentarse a cualquier edad, y no hace distinción en cuanto a sexo.

Casi en la mitad de los casos de sordera súbita la audición se recupera completamente de forma espontánea durante la primera semana, pero las posibilidades de recuperación aumentan si se realiza tratamiento.

Los tratamientos de elección para la sordera súbita son la oxigenoterapia hiperbárica y los corticosteroides.

La Undersea & Hyperbaric Medical Society (UHMS), uno de los referentes en medicina hiperbárica, la incluyó en la lista de patologías recomendadas para tratar con oxígeno hiperbárico,

Además, en aquellos casos en los que se conoce la causa de la sordera súbita, ésta debe tratarse también, siempre que sea posible.

Cómo actúa la Oxigenoterapia Hiperbárica en la sordera súbita?

  • Envía más oxígeno a los tejidos
  • Combate la inflamación y la infección
  • Mejora el estado del sistema inmune
  • Promueve la aparición de algunas sustancias reguladoras
  • Actúa en la transmisión de señales intracelulares

Deja un comentario