La Cámara Hiperbárica

La cámara hiperbárica es un habitáculo construido de acero (con ventanales transparentes de material acrílico) para para soportar altas presiones en su interior, dado que los tratamientos se realizan entre 1.5 y 3 atmósferas absolutas (ATA) para incrementar la cantidad de oxígeno disuelto en la sangre.

Mientras que al respirar normalmente aire la Presión Parcial de Oxígeno (PpO2) en sangre arterial es de unos 90 mm de Hg, respirando oxígeno puro durante el tratamiento en cámara hiperbárica, esta PpO2 puede llegar a ser de hasta 2.000 – 2.400 mm de Hg a 3 ATA (alrededor de 25 veces más)

El paciente se tumba en una camilla situada en el interior de la cámara, que una vez cerrada se presuriza con oxígeno medicinal hasta la presión de tratamiento, y respira normalmente, mientras puede descansar, dormir, escuchar música o ver un vídeo.

La camara hiperbarica reduce la inflamación, acelera la curación de heridas, ayuda a combatir infecciones peligrosas y aumenta la cantidad de oxígeno en el torrente sanguíneo.

La cámara hiperbárica de nuestra unidad es cómoda, segura, no provoca claustrofobia y no necesita de mascarilla facial para proporcionar oxígeno. Se presuriza hasta 3 ATA (atmósferas absolutas) con oxígeno medicinal al 100% de concentración, permitiendo la máxima efectividad del tratamiento de oxigenoterapia hiperbárica.

Además, tiene una pantalla donde poder disfrutar de series, películas, vídeos o escuchar música.

Nuestra cámara hiperbárica monoplaza está certificada para uso sanitario, cuenta con certificación CE, y ha sido fabricada según las últimas innovaciones técnicas utilizando los componentes más seguros y modernos. Cuenta con tres grandes ventanas transparentes panorámicas por lo que el posible efecto de claustrofobia inicial experimentado en otros tipos de cámaras se elimina por completo.

Cámara Hiperbárica Oxylife 90

Antes de cualquier tratamiento de oxigenoterapia hiperbárica es necesario un reconocimiento médico a cargo de un médico hiperbárico, en el que se establece si la patología es susceptible de ser tratada en la cámara hiperbárica, se descartan posibles contraindicaciones y es el médico quien prescribe las características del tratamiento, el número de sesiones, su frecuencia y la presión indicada.

Una vez que el paciente ha superado el reconocimiento, y ha sido informado de los pasos del tratamiento y de los procedimientos de seguridad, puede comenzarse con el tratamiento en la cámara hiperbárica.

La Medicina Hiperbárica tiene una gran cantidad de aplicaciones consensuada por Comités Europeos e Internacionales de expertos, y se deben cumplir ciertas normas de seguridad durante el tratamiento tales como el uso de ropa 100% algodón, no entrar en la cámara hiperbárica con ningún tipo de objeto, ya sea electrónico o no, o que el paciente entre libre de cremas, lacas, gominas, o cualquier otro producto.

Además requieren de una ventilación continua (entrada de oxígeno durante toda la sesión para reponer el oxígeno consumido por el paciente), porque en una cámara presurizada con oxígeno es la única manera de garantizar el 100% de oxígeno.