Enfermedad de células falciformes

La Anemia Falciforme es una enfermedad de origen genético en la que el cuerpo produce glóbulos rojos con forma anormal. Las células tienen forma semilunar o de una hoz. Estas células no duran tanto como las normales, los glóbulos rojos redondos, por lo que causa anemia. Las células falciformes también se atascan en los vasos sanguíneos y bloquean el flujo, lo que puede provocar dolor y lesionar los órganos.

Los síntomas más comunes son dolor y los problemas derivados por causa de la anemia. La anemia puede hacer que el paciente se sienta cansado o débil. Además, es posible que tenga dificultad respiratoria, mareos, dolores de cabeza o frío en manos y pies.
Un simple análisis de sangre puede descubrir si un paciente presenta el rasgo o la anemia de células falciformes.

Para la anemia falciforme no existe un tratamiento simple. Los tratamientos existentes pueden ayudar principalmente a aliviar los síntomas y reducir las complicaciones. Se están estudiando nuevos tratamientos como transfusiones de sangre y de células madre, terapia génica y nuevos medicamentos.

De acuerdo con las recomendaciones de la 10ª Conferencia de Consenso sobre Medicina Hiperbárica, sería razonable considerar la Oxigenoterapia Hiperbárica como tratamiento adicional en las crisis de la Enfermedad de Células Falciformes, además de la administración de opiáceos (recomendación de tipo 3, evidencia de nivel C).

También sería razonable considerar la Oxigenoterapia Hiperbárica como un tratamiento adjunto para el cuidado estándar de las heridas en pacientes con úlceras dérmicas que no curan por enfermedad de células falciformes (recomendación de tipo 3, Evidencia de nivel C).