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Los efectos de la radioterapia se reducen en la cámara hiperbárica

La radioterapia es un tratamiento del cáncer cuyo funcionamiento consiste en arrojar altas dosis de radiación en el paciente. Esto afecta a gran parte de las células, en especial a las cancerosas, y permite reducir el tamaño de los tumores y prevenir el crecimiento del cáncer. En este artículo, te mostramos cómo reducir los efectos de la radioterapia utilizando una cámara hiperbárica.

La cámara hiperbárica ha sido usada en muchas ocasiones. Permite prevenir diversos tipos de enfermedades y luchar contra muchos de los males que atacan al ser humano. Sin lugar a dudas, mejora la calidad de vida de las personas afectadas por casi cualquier enfermedad, incluso de aquellas que han sufrido de algún tipo de cáncer.

La cámara hiperbárica se ha comenzado a emplear en muchos campos de la medicina, y esta permite reducir los efectos de la radioterapia. De hecho, es una de las pocas aplicaciones que permite que esto ocurra. A continuación, te mostraremos cómo afecta la radioterapia a tu cuerpo, y la forma en que la cámara hiperbárica logra prevenir todos sus efectos adversos.

¿Cómo afecta la radioterapia al organismo?

La radioterapia es un tipo de tratamiento en el que, si bien no se corta ninguna parte del cuerpo, llega a afectar bastantes zonas del mismo. Como has podido ver, se trata de un haz de radiación pasando a través de tu cuerpo, destruyendo células cancerígenas y otras no cancerígenas. Durante este proceso, son afectadas miles de células dentro de tu cuerpo, te hagan bien o no.

De esta forma, la radioterapia llega a tener efectos secundarios cuando es aplicada en un paciente. Aunque se trata de una cantidad de radiación bastante medida, diseñada para que no haga el suficiente daño como para matar a nadie, algunos de sus efectos secundarios suelen ser incómodos.

La radioterapia tiene dos tipos de efectos secundarios. Los primeros son los tempranos, que se presentan muy poco tiempo luego de someterse al tratamiento. Son de corta duración, pero bastante molestos, y desaparecen luego de haber finalizado el tratamiento. Algunos ejemplos de estos son la fatiga, diarrea, piel sensible o pérdida de cabello.

Luego, se encuentran los efectos secundarios tardíos del uso de radioterapia, que aparecen semanas luego de comenzar el tratamiento. La aparición de este tipo de efectos dependerá de la cantidad de radiación a la que el cuerpo haya sido expuesto, así como el tiempo de exposición.

Si bien la gran mayoría de los efectos secundarios de la radioterapia desaparecen luego algunos meses, es posible reducir su efecto en nuestra vida diaria, y se trata de la cámara hiperbárica.

¿Qué es la cámara hiperbárica?

La cámara hiperbárica es, al igual que la radioterapia, un tratamiento en el que todo el cuerpo es expuesto a dosis controladas de oxígeno puro, a una presión constante mayor que la presión atmosférica normal. Esto permite que el elemento llegue a nuestro torrente sanguíneo y se distribuya en los lugares en los que hace falta.

Este tipo de tratamiento ayuda a reducir los efectos de la radioterapia. A continuación, te vamos a explicar cómo lo logra, y por qué deberías comentar con tu médico la posibilidad de intentar este tipo de prácticas.

Cómo reducir los efectos de la radioterapia usando una cámara hiperbárica

La oxigenación a través de una cámara hiperbárica puede ser combinada con tratamientos para el cáncer, como lo es la radioterapia. Los profesionales recomiendan realizar esta práctica antes y después de las sesiones de radioterapia, porque estimula la cicatrización y, en la mayoría de los casos, acelera el tiempo de recuperación. Esto lo podemos notar en pacientes con diabetes que se han salvado de la amputación gracias a la oxigenación hiperbárica.

Esto significa que vas a tener el mismo efecto en contra del cáncer, pero reduciendo el desgaste corporal que supone exponerse a la radiación constante. Por supuesto, la oxigenación hiperbárica no es la cura del cáncer, ni tampoco puede ser tomada como un tratamiento efectivo contra esta enfermedad. Es, más bien, una especie de trampa para recuperarte de la radioterapia sin tener que pasar por algunas de sus incomodidades.

Sin embargo, esta terapia hace que el oxígeno llegue a todos los tejidos del cuerpo, incluidos los afectados por el cáncer. Algunos estudios indican que esto genera una retracción en los mismos, reduciendo su crecimiento hasta cierto punto.

Por último, una de las quejas más recurrentes de los pacientes en radioterapia es la incapacidad para tocar cosas, o acostarse de cierto lado en la cama, debido a las lesiones en la piel. El tratamiento hiperbárico puede eliminar este tipo de lesiones, haciendo que tu piel se encuentre en buen estado, con capacidad de tocar cualquier cosa que quieras.