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La enfermedad descompresiva y cómo te ayuda la cámara hiperbárica

Ya lo dijo Dalai Lama, ‘la felicidad es la más alta forma de salud’. Y qué razón tenía con tal afirmación. La felicidad no la da el dinero, los objetos materiales que tengamos ni la avaricia, solo podremos ser absolutamente felices si la salud nos acompaña en nuestra vida. Por ello esta reflexión del budista para cuidar nuestro cuerpo y nuestra mente.

Quien padece algún tipo de enfermedad o alguna patología que le impide desarrollar su vida con normalidad sabe bien de lo que hablamos hoy aquí. Tener salud es vivir, pero a veces se nos presentan situaciones a las que debemos hacer frente o tratar de buscarle remedio, siempre que sea posible. Los avances en medicina y técnica nos permiten gozar de una vida mucho más llevadera, y esto es lo que consigue en todos los efectos la oxigenación de la cámara hiperbárica.

El empleo adecuado de la cámara hiperbárica con la oxigenación consigue grandes beneficios para determinadas patologías, mejorando la calidad de vida de quien padece alguna de ellas. Este es el caso de la enfermedad descompresiva o también llamado, síndrome de descompresión.

La ‘enfermedad de los buzos’

Sí, así se conoce a la enfermedad descompresiva, también llamada ‘enfermedad de los buzos’ o ‘mal de presión’. Se trata de una enfermedad de carácter agudo que se produce por una disminución brusca de la presión atmosférica, en el que el nitrógeno, disuelto en la sangre y los tejidos por la alta presión, llega a formar pequeñas burbujas cuando ésta disminuye.

Los síntomas en los que se manifiesta la enfermedad descomprensiva son la presencia de esas burbujas, fatiga, entumecimiento, hormigueo, debilidad en el brazo o la pierna, inestabilidad, vértigo, dificultad para respirar, dolor torácico y también una inflamación a nivel subcutáneo.

Sin embargo, lo más importante para quien la padece es que se caracteriza por la aparición de un dolor intenso en diferentes partes del cuerpo, principalmente en músculos y articulaciones, que puede llegar a provocar la parálisis transitoria, lesiones permanentes o incluso la muerte. En los casos más graves su actividad es parecida a la de los accidentes cardiovasculares.

¿Cómo se contrae la enfermedad descompresiva?

La composición del aire es de nitrógeno y oxígeno, y el aire sometido a una presión elevada se comprime por lo que cada inspiración que se realiza en las profundidades contiene más moléculas que una inspiración en la superficie. Como nuestro organismo utiliza continuamente oxígeno, el exceso de estas moléculas inhaladas bajo una presión elevada no se acumula pero las de nitrógeno sí.

Al salir de una presión exterior durante el ascenso tras una inmersión, ese nitrógeno acumulado no puede eliminarse de forma inmediata por lo que se acumulan burbujas en la sangre y en los tejidos. Son estas burbujas formadas las que pueden dañar los tejidos y obstruir los vasos sanguíneos, provocando dolor e inflamación.

Los beneficios de la cámara hiperbárica

El tratamiento de la enfermedad descompresiva consiste en la oxigenación y una terapia de recompresión, consiguiendo en la mayoría de los casos la completa recuperación después de eliminar todas las burbujas presentes en el organismo del afectado.

El tratamiento de recomprensión o de oxígeno hiperbárico en una cámara de alta presión consigue restaurar la circulación sanguínea normal y el oxígeno de los tejidos afectados.  En el tratamiento de la enfermedad descomprensiva con la cámara hiperbárica la presión se reduce de forma gradual, hasta que el exceso de gases ha abandonado por completo el organismo sin causar daños.

El tratamiento en la cámara hiperbárica es beneficioso hasta 48 horas después del buceo, por lo que la premura es de vital importancia. Mientras que se produce dicho tratamiento es aconsejable administrar oxígeno mediante una mascarilla facial correctamente ajustada, así como dar líquidos por vía oral o intravenosa.

Con la cámara de oxigenación hiperbárica proporcionamos al paciente oxígeno medicinal al 100% con una presurización de hasta 3 ATA (atmósferas absolutas), llegando así el oxigeno a todo nuestro organismo, a los tejidos centrales y periféricos. Un tratamiento que permite mejorar gran cantidad de patologías. Ponte en contacto con Clínica Hiperbárica y empieza a mejorar tu salud. Nuestros profesionales te asesoraran en todas las dudas que se te presenten.