Infecciones por bacterias se tratan en cámara hiperbárica

Qué es una infección por bacterias?

Es la invasión y multiplicación de agentes patógenos en los tejidos de un organismo vivo. Entre los agentes más habituales se encuentran las bacterias. No todas las bacterias son perjudiciales para el hombre, con algunas de ellas convivimos cada día y son necesarias para el mantenimiento óptimo de nuestro organismo y para desarrollar funciones necesarias de nuestra vida cotidiana.

Las bacterias infecciosas son aquellas que son capaces de invadir y multiplicarse en nuestro organismo hasta niveles que llamamos patógenos, es decir, niveles en los que nos provocan la temida infección que perjudica a nuestra salud, en ocasiones de forma irreversible.

Qué tipos de infecciones existen?

Existen diferentes tipos de infecciones: de partes blandas, óseas, superficiales, profundas, necrotizantes,… y la indicación para cada una ellas dependerá del nivel de afectación y del agente patógeno específico causante.

Cómo se tratan las infecciones?

El tratamiento habitual contra las infecciones son los antibióticos. Es importante saber que no todos los antibióticos son capaces de acabar con todas las bacterias.

La Oxigenoterapia Hiperbárica es un buen tratamiento coadyuvante en todo tipo de infecciones, y de elección en infección por Clostridios y en casos de gangrega gaseosa.

Qué efectos tiene la oxigenación hiperbárica sobre las infecciones?

El oxígeno puro a altas presiones facilita los mecanismos de defensa favoreciendo la destrucción bacteriana gracias a la mejora de la fagocitosis.

Posee un efecto bactericida sobre microorganismos estrictamente anaerobios y es capaz de inhibir la producción de toxinas de Clostridios, disminuyendo o eliminando así su efecto patógeno.

Disminuye el edema, por lo que interviene en el mecanismo de feed-back de la inflamación, y de forma indirecta en el propio mecanismo de la infección.

Repara el daño de los tejidos producido por la inoculación bacteriana.

Favorece la cicatrización de las heridas y la regeneración de los tejidos, evitando así que la puerta de entrada de patógenos de lugar a nuevas infecciones.

El éxito del oxígeno hiperbárico en casos de gangrena gaseosa está sobradamente demostrado, disminuye notablemente la morbimortalidad y minimiza el número de amputaciones.

Deja un comentario